Tres estaciones de radio en línea para celebrar lo comunitario

En este #DíaMundialdelaRadio compartimos con ustedes tres de nuestros proyectos radiofónicos favoritos.


Redacción / Gunk





Radio Nopal



Así se presentan ellxs

«Radio Nopal es una estación de radio colectiva por internet, localizada en la colonia San Rafael de la Ciudad de México. Transmitimos usando tecnología libre, un dispositivo llamado mensajito.mx, el cual permite crear una estación de radio por internet sin el uso de computadoras convencionales. Contamos con un espacio de residencias artísticas nacionales e internacionales, así como talleres gratuitos y de paga que van desde la enseñanza de oficios hasta la creación y uso herramientas tecnológicas. Radio Nopal es un lugar de encuentro que genera vínculos de colaboración, y propicia la creación de comunidades mediante el intercambio libre de una multiplicidad de contenidos.»

Lo que más nos gusta de su propuesta

La diversidad de su acercamiento a lo que significa la radio. Hay desde propuestas musicales que revisan géneros y proyectos que difícilmente tendrían un lugar en la radio comercial hasta iniciativas que se plantean a sí mismas como laboratorios radiofónicos sobre distintos temas –el compostaje (Poner junto, de Daniel Escamilla), la ecología del paisaje sonoro (Sin superficie, de Leena Lee), la entrevista (La pipa y la fuente, de Peach Melba)–, pasando por espacios dedicados a la noche y los fenómenos culturales, sociales y atmosféricos relacionados con lo nocturno (Sol de Medianoche, de Geraldine De María, transmitido desde Berlín) o el genial programa de El Palomar, que lleva la idea de lo coral a 123 x mí x todas mis compañeras y que en esos días conduce Carmen Ruiz.

Nos gusta también que constantemente están en busca de iniciativas que buscan expandir la idea de lo colectivo en pos de la sobrevivencia del proyecto, como talleres, curadurías para diversos espacios, rifas, colaboraciones con artistas y, muy pronto, un estudio de grabación para podcasts.

A finales de 2020, armaron una dinámica para conocer mejor a varios de los programas y sus artífices. Le llamaron #EntrevistasCruzadas, y consistía en que un programa tenía como invitado –elegido por azar– a otro para tener conversaciones sobre el espíritu ideológico y/o musical de cada uno, y conocer mejor de viva voz a cada locutora. Aquí pueden dar una oída a lo que resultó:



Además, el año pasado arrancaron con una iniciativa visual que nos entusiasma: cada mes, su sitio web y los gráficos promocionales de la estación son tomados por el trabajo de distintxs artistas visuales. Este febrero, por ejemplo, son los dibujos y collages de Pedro Assam (@assaaaamm) los que hemos estado viendo en promos y página.


NoFM


Así se presentan ellxs

«Ruido. Violencia. Sabor a metal entre los dientes, y las ganas de gritar, siempre las ganas de gritar; no para el oído, sino para las tripas, para saber que se corresponden con la vida o para comprender otra cosa, la más lejana, a nosotros mismos, a una generación, a una revuelta sofocada de principio que simplemente encuentra sus puntos de fuga en la rabieta y el desmadre. NoFM es caos en el orden estricto de nuestras computadoras. Si quisiéramos ponerle una fecha de salida, tendríamos que pensar en el nacimiento de un montón de niños sin voz y rodeados de estática, una pandilla eléctrica y digital, con más rencores que héroes, intoxicada de anécdotas salvíficas y sueños de cambio abortados. ¿Esperar? Ya no. Era el momento de matar al toro que antes se tomaba por los cuernos. NoFM se convirtió en un madero al cual sostenerse en el año de 2012, el año en que los jóvenes pensaron que podían influir en el paisaje nacional, el año en que también notaron que no tenían espacio en ningún lado, salvo en las cuevas que ellos mismos cavaran. Refugios ante un mundo con los dientes muy afilados. Comunicación. Redes. Nuevas formas de diálogo. Música siempre. Delirio. La salvación de todos está en una pantalla, dicen. La cara de todos está en una pantalla, dicen. El amor es una conexión. Y entender que una luz en medio de un estadio vacío en espera de su banda favorita es todavía una razón para tratar de hacer las cosas de otra manera. NoFM es otra manera.

«NoFM está construido por una programación de lunes a sábado, de 10 a 1 de la mañana, sin interrupciones. El equipo que conforma la estación son jóvenes profesionistas en distintas áreas, comprometidos con promover la cultura del do it yourself, promover espacios en los que los creativos conviven y se comunican con las audiencias sin otro mediador que las ideas.

«Desde su nombre, pretendemos crear un espacio que se construye en comunidad. Al decir ‘no’ al FM queremos hacer énfasis en nuestro desacuerdo hacia los medios convencionales, construidos con base en una imagen estereotipada del joven, que ya no corresponde a la realidad. NoFM mantiene una estrecha comunicación con su audiencia a través de las redes sociales, las cuales permiten al público ser escuchado y ver atendidas sus peticiones, sugerencias y comentarios. Promovemos la idea de que todos somos creativos y consumidores, y así podemos cubrir nuestras necesidades y deseos.»


Lo que más nos gusta de su propuesta

Que pueden llevarnos de lo musical a lo reflexivo y ensayístico de un momento a otro. La diversidad del equipo y locutorxs que le da vida (un rasgo que comparte con los otros proyectos mencionados en estas líneas). Que conjugan entretenimiento, información, crítica, oferta cultural, una propuesta musical abierta y un diálogo continuo y cercano con el público. Y que han ido encontrando maneras divertidas y consecuentes de buscar su sobrevivencia (¿quién no recuerda sus fiestas anuales para recaudar fondos?, urge retomarlas). Algunos de nuestros espacios favoritos: Postales, el programa de memorias y falsas memorias con textura sonora en el que lo mismo han conjurado nubes y leído mensajes secretos, que invocado fantasmas para caminar por los pasillos de la memoria con ayuda de álbumes fotográficos. Pandenomics, historia política y económica de las grandes pandemias. Las recién llegadas Standuperras, el colectivo radial de humor feminista (de acuerdísimo con que #otrarisaesposible). Patchanka, con música para empezar el fin de semana desde cualquier día en que lo escuchemos. Y Cuidar es de todas y todos, una serie de cápsulas que nos dan un vistazo panorámico de lo que significa el cuidado en comunidad, y visibilizan algo que estaba ante nuestros ojos: que muchas mujeres, además de trabajar, cuidan; que el trabajo de cuidados no suele ser remunerado, y lo necesaria que es la corresponsabilidad para equilibrar la balanza.


Radio Tropiezo



Así se presentan ellxs

«Radio Tropiezo se propone como un espacio autónomo de encuentro abierto, estudio y experimentación a través de la transmisión o grabación sonora en diferentes formatos o medios. Nos organizamos por medio de una asamblea y de proyectos específicos cuyas líneas de trabajo son, entre otras, la intervención política del espectro electromagnético y el espacio público, la exploración de la música y su escena electrónica en Latinoamérica, las identidades mestizas, las radios locas, el ruido, el ambient, la teoría crítica, la improvisación radical, el uso de la radio como herramienta común de investigación, escritura, documentación y producción imaginativa, ya sea auditiva, visual o de cualquier otra índole estética. Al mismo tiempo, buscamos que Radio Tropiezo se establezca a manera de una plataforma online con su propia identidad y como editorial sonora. Desde 2016 hemos transmitido informal y experimentalmente a todo el mundo.

«Concebimos la radio como un lenguaje-herramienta de gran potencial para construir imaginarios, contrainformación, escucha y comunidad. Además, creemos que si se hace colectivamente, y aprendiendo y participando de todas las tareas que implica el proceso de transmisión de un programa (locutores, djs, técnico, controles, edición, etc.), sea por internet, por FM o por radio-bocina, la radio resulta ser un espacio idóneo para el desarrollo de la organización del trabajo colectivo.»


Lo que más nos gusta de su propuesta

Que cada programa muestra un interés, una línea de investigación, una obsesión… El espacio Ranitx Nites, por ejemplo, lo mismo puede estar dedicado una noche a MF Doom y otra a la lectura de “un posgraff antifesto”, en el que se nos recetan frases como esta: “Hacer graffiti es una ventana recién abierta en una habitación que lleva tiempo insoportablemente seca y caliente. Pero ¡cuidado! Cuando la locura se convierte en competencia el sistema gana”.

Otros programas que nos han interesado: Pandemia del encierro, una serie en la que abordan el tema de la cárcel desde distintas aproximaciones. Se trata de una investigación sobre distintas formas en que se vive el racismo dentro de las cárceles de México. Nos muestran cómo las cárceles son, antes que nada, una herramienta de control sobre la población. Y En todas partes, el espacio en el que la actriz María Evoli combina música con lecturas de autoras geniales; un programa que transita de los diarios y la memoria a la historia, los sueños, las imágenes...