Cómo crear un EP con la idea de futuro cancelada

Entrevistamos al músico, productor y diseñador sonoro italiano Tomat a propósito de su más reciente material, Diistemi, un EP creado con el encierro pandémico en contra y a favor


Por Jesús Pacheco (@peach_melba)


Diistemi es un verbo griego que significa “colocar en lugares opuestos”, “separar”, “desunir”. Y fue la palabra que mejor expresaba la sensación de desunión y de cierre que experimentó Tomat, productor y diseñador sonoro de Turín, durante los primeros meses de encierro por la pandemia. Así que decidió bautizar así el EP que concibió y produjo entre marzo y mayo de 2020 encerrado en casa y experimentando con sintetizadores analógicos, un sistema modular y un montón de parches Max MSP y Reaktor.

El resultado fue una serie de instantáneas de ese periodo, un EP que el pasado 1 de octubre fue publicado por !7K. Cada track de Diistemi es, en palabras de Tomat, “una imagen sencilla, un fenómeno mental, una elaboración personal inestable de los sentimientos y pensamientos que pasaban por mi mente en aquellos momentos”.

Tomat es cofundador del colectivo Superbudda y ha publicado varios discos como el dueto Tomat Petrella en el sello berlinés !K7, como parte del proyecto audiovisual Spime.im en el sello suizo OUS, como parte de la banda Niagara en el sello inglés Monotreme y como Tomat en 7K!



Has contado que cuando te viste obligado a estar en casa –como una gran parte del mundo– durante el primer encierro pandémico, sentiste la urgencia de hacer música. ¿De qué manera la pandemia, el bloqueo y la incertidumbre influyeron en tu álbum Diistemi?

Tenía ganas de hacer un disco en solitario desde hacía mucho tiempo. El primero que hice salió en 2012, y después de eso me involucré en muchos proyectos y lanzamientos, y no había encontrado el espacio adecuado para concentrarme de nuevo en un material en solitario. Así que cuando todo se apagó, me tomé ese momento para trabajar y concentrarme. Conecté mi modular y todos mis sintetizadores favoritos a la tarjeta de sonido de la computadora y empecé a jugar con ellos como si dibujara en un papel en blanco, tratando de encontrar un signo que pudiera comenzar una línea que pudiera comenzar una forma…, dejando atrás los miles de apuntes que tenía en mi fólder de "ideas nuevas".

Pero eso no fue un retiro personal de un mundo que estuviera girando, sino una parada forzosa en un mundo que estaba detenido. Mucha gente estaba enferma y hospitalizada, mucha gente estaba muriendo, el número de muertes crecía cada día, las calles estaban vacías... Era la pandemia más grande que todos habíamos experimentado, y yo estaba tratando de hacer un álbum en solitario, encerrado en mi habitación, en casa. Nada bueno. Muy lentamente me di cuenta de que estaba totalmente conmocionado y que primero necesitaba recuperarme a mí mismo y a mi pareja de ese mal golpe. Así que empecé a ver todas las series de televisión que había marcado en mi teléfono y a leer todos los libros que había dejado en mi mesa de noche. El mejor paso era dejar de mentirme a mí mismo sobre la situación crítica que estaba viviendo, aceptando que me estaba enfrentando apenas al principio; que todos los planes para el futuro se habían pospuesto o se habían ido, y que esa situación podría durar mucho tiempo. Cuando estás en shock, lo mejor que puedes hacer es alimentarte con cosas sencillas que te hagan sentir bien y seguro, con el fin de equilibrarte de nuevo. Así que decidí olvidarme del disco en solitario, y me obligué a hacer música todos los días, como una cita diaria conmigo mismo y como entrenamiento, sin ningún propósito, solo por el placer de hacerlo.



¿Por qué decides llamarlo Diistemi?

Estaba tratando de encontrar un nombre que pudiera expresar la sensación de desunión y cierre que experimenté durante los primeros meses de encierro, y tengo que agradecer a mis amigos Filippo Andreatta y Veronica Franchi por eso. Una noche de este verano, mientras trabajábamos en la presentación de la nueva pieza teatral de Filippo “Un teatro è un teatro è un teatro è un teatro” para la Bienal de Venecia, les estaba contando mis ideas para el título del disco y mostrándoles algunas pruebas de portada. Filippo, en plan de broma, sugirió llamarlo "Diastema" en honor a sus dientes, y realmente me gustó esa idea. En ese momento que estaba orientado a fechas locas y títulos en anagrama, ya había decidido la mayoría de los títulos de los tracks, pero "Diastema" me hacía pensar fuertemente, tanto en lo visual como en lo sonoro, en ese sentimiento desarticulado que tenía durante el encierro. No estaba del todo convencido de la palabra en sí, pero de la nada, Veronica sacó el verbo griego "Diistemi", y asunto resuelto.


Has contado que te inspiraste en Silencio, el libro de John Cage. ¿Cómo influyó ese libro en tus reflexiones mientras estabas componiendo este disco?

Durante el proceso de recuperarme de la conmoción por la pandemia, retomé el libro Silencio desde el principio. Estuvo en mi mesa de noche por un tiempo, lo había leído hasta la mitad, pero todavía no lo terminaba. La visión sonora de Cage me volvió a mostrar la importancia de la espontaneidad del propio sonido, de sus características peculiares y espontáneas, desvinculadas de un papel superior o de una organización superior. La alegría de escuchar un sonido le da la legitimidad de existir y manifestarse. Durante el encierro empecé a aceptar que solo tenía ese presente, ese único momento, y esos pensamientos, junto con la visión de Cage, alimentaron mi curiosidad por lo desconocido otra vez.

Por un lado, ese libro me inspiró a concentrarme en un solo sonido de nuevo, y por otro, me llevó a experimentar lanzando dados con números conectados a acordes escritos en papel o apuntando un bolígrafo sobre una cuadrícula con números con los ojos cerrados. Ese enfoque físico, ese gesto físico, fuera de la configuración del instrumento, me ayudó mucho a arreglar algo del desarrollo de armonías, divisiones de ritmos y duraciones de los patrones en fragmentos de las pistas en los que me sentía atascado.



Te has referido al proceso de producción de Diistemi como "insatisfactorio". ¿De dónde vino esa insatisfacción? ¿Y cómo lograste diluirla para llegar a un disco que te satisficiera?

Fuera de mi habitación, las cosas se ponían peor día tras día. ¿Cómo podía no empatizar con ello? El proceso de concentrarme en crear música nueva en ese entorno no resultaba natural para mí. Me sentía muy pesado por dentro. Así que después de un comienzo muy confuso y a ciegas, en el que traté de hacer música de mi manera habitual, encontrándome más insatisfecho, dudoso e incómodo que nunca, me vi obligado a cambiar totalmente mi enfoque. Recordé cómo la música siempre ha sido mi manera de recuperarme. Tenía que quedarme en casa, tenía que cuidar de mí y de mi pareja, tenía que alimentarme de alguna manera, tanto con cosas sencillas como complejas, y definitivamente podía pasar un buen rato disfrutando de la música, sin ningún otro propósito además del goce de hacerlo. Renuncié a la idea de hacer música para un disco y me entregué a mi estado de ánimo.


Creo que con este álbum conseguiste capturar el zeitgeist. Y de alguna manera, conseguiste crear un disco de belleza sombría e inquietante. ¿Pero cómo describirías tú Diistemi? ¿Y en qué lugar lo colocarías dentro de tu trabajo? ¿Dirías que fue una digresión, o sientes que se conecta de alguna manera con tu trabajo previo? ¿Y cuánto cambió tu forma de relacionarte con la música y con tus procesos?

Muchas gracias por estas palabras. Siempre estoy muy interesado en relacionarme con el momento que estoy viviendo, así que tus pensamientos realmente significan mucho para mí. Lo que tenía en mente era algo orgánico y elástico, natural y sintético, áspero y definido, caliente y frío al mismo tiempo. Al venir de noches transcurridas en los modulares, quería encontrar una manera de producir música a partir de una sola secuencia para crear el tipo de sensación de un "único sonido evolutivo texturizado", y al mismo tiempo emanciparme de la forma de composición multipista. La mayoría de las pistas de Diistemi se basan en una sola secuencia que se alimenta –dividida en diferentes mapas de notas midi– de diferentes sonidos modulares. Esa única secuencia se piensa principalmente como una secuencia rítmica, creada con arpegios no lineales, no vinculados y polirrítmicos, para crear ritmos torcidos. Quería utilizar todos mis sintetizadores y módulos analógicos externos conectados a través de midi al ordenador, para programar toda la automatización a través de midi y luego grabarlos solo una vez que la pista estuviera completa. Quería trabajar orgánicamente en la forma del sonido de cada módulo de sonido, empujándolos durante toda la duración del track. Este proceso no está tan lejos de algunas de mis producciones anteriores, pero esta vez quería alcanzar un sonido más profundo, más orgánico, y definitivamente menos agresivo.



Cuéntame un poco sobre la intrigante obra de Camilla Soave y Francesco Serasso, y tu decisión de elegirla como el arte de portada de Diistemi.

Camilla estuvo en casa conmigo todo el tiempo durante el encierro, así que conoce Diistemi probablemente mucho mejor que yo. Ella es performer, videasta y ceramista, y con frecuencia trabajamos juntos. Cuando decidí lanzar Diistemi fue muy natural pedirle que trabajara la portada y los videos. Ella comenzó a editar fotos que intercambiamos durante ese tiempo encerrados en casa, y un día vi que estaba trabajando en esa imagen de un bosque dividido por un río de luz que fluye en medio. A partir de ese momento, esa fue la portada para mí, un bosque verde cerrado y distorsionado con una corriente de luz de esperanza inconsciente. Camilla no estaba del todo convencida, así que le pidió a nuestro amigo Francesco Serasso, que ha trabajado en muchas de las portadas de mis discos, que le diera una mano. Francesco puso el plástico sobre los árboles, ¡y quedó perfecto!


¿Qué vida planeas para este material (en términos de presentaciones en vivo, trabajo visual u otra forma de vida extendida)?

Presenté en vivo Diistemi el pasado 6 de noviembre en Festival Club To Club de Turín, en un line-up con artistas que realmente aprecio. Trabajé con Camilla en dos cortometrajes para dos temas, “Siblings” y “Rosa”, pero no creo trabajar con imágenes en vivo. Ya soy parte del colectivo audiovisual Spime.im, y por ahora quiero mantener a Tomat en vivo más sencillo. Para ser honesto, como hijo de la pandemia, no tengo planes precisos para el futuro, y estoy abierto a lo que vendrá de la manera que venga. Siento una conexión contrastante con este álbum, y me gustaría mantener esa extraña energía viva de alguna manera.


Diistemi - Track por track


Verde. Es una especie de resumen del sonido de Diistemi. Comenzó como un "parche de secuencia de un ritmo loco" con sonidos ruidosos agresivos, y rápido viró a sonidos profundos, audaces y gomosos, con un sabor a ritmos torcidos y orgánicos. Es el track empático de Diistemi, quizás porque quería hacer algo cool y sencillo.


Avec. Está totalmente en línea con mis producciones rítmicas, pero es más directo en comparación con otros trabajos. Dos partes rítmicas y dos armónicas. Eso es todo. Quería ser simple.


Diastema. Proviene de una progresión armónica de notas midi mapeadas y enrutadas en arps aleatorios para alimentar pads y leads analógicos. Quería mezclar impact sounds y arps para evocar el contacto entre el aire y la tierra.


Metatarso. Es una broma, una estúpida secuencia monofónica que toqué distraídamente en la computadora, dividida en diferentes sonidos percusivos con diferentes mapas de notas midi. El resultado es alguien que camina un poco tropezando.


Rosa. Fue un track profundo y muy lento hecho con la misma técnica de una secuencia única. Una vez terminado empecé a modificar la afinación y la velocidad. Lo hice para todas las pistas individuales y los loops extrapolados que me gustaban, y luego jugué con ellos para crear una canción de baile. Como me dijo Filippo, “Rosa” es un baile entre dos personas tratando de encontrar el ritmo.


Invero. Fue el track más complicado. Me llevó mucho tiempo terminarlo y luego lo borré. Al día siguiente me volví loco por recuperar todos los archivos de mi computadora, usando todo tipo de programas de recuperación. No sé por qué estaba tan satisfecho e insatisfecho a la vez con ese track. Cuando decidí cortar la tercera parte (que ya no está) hice las paces con él. ¿Tal vez porque quería crear un track para club que fuera imposible de bailar?


Siblings. Proviene de un canon arpeggio hecho con modulares. Sampleé todo el track y luego reproduje cortes del sample como si fueran impact percussions, junto con notas midi enrutadas a sintetizadores analógicos sobre una textura de las voces de Camilla y Juli Müllner.