Meridian Brothers: invocar al futuro con cumbia, síntesis y sarcasmo

Platicamos con Eblis Álvarez, el músico colombiano detrás de Meridian Brothers, sobre “Cumbia Siglo XXI”, su nuevo experimento


Por Jesús Pacheco (@peach_melba)


Después de un material más orientado a lo acústico, como fue "¿Dónde estás María?", el colombiano Eblis Álvarez decidió aventarse un nuevo experimento con Meridian Brothers. Para ello, se dejó influir por un periodo discográfico especial que hubo en Barranquilla, Colombia, con una serie de grupos que tomaban el formato tradicional de la cumbiamba y lo combinaban con funk, pop, rock, bajo y guitarra eléctricos.


Eblis se propuso adoptar esa misma manera de operar y crear a partir de esa imagen psicológica hacia los ritmos y elementos que trabajaban estos grupos. Luego incorporó máquinas de ritmo, sintetizadores, bajo y guitarra eléctrica. La suya, personalísima, que todos conocemos. Así surgió Cumbia Siglo XXI, un disco de esos que merecen detener todo para escucharlos. Y que crecen y nos hacen crecer con cada escucha. Busqué a Eblis para que nos platicara de cómo surgió de este nuevo material y nos presentara muy a su modo ese álbum que nos está obsesionando por estos días.


Foto: Juan Camilo Montañez


En este material haces un guiño desde el título mismo a un grupo legendario de los 80s. ¿Cómo le conoces/descubres, y por qué decides traerlo a tus experimentaciones?

La referencia de grupos como Cumbia Siglo XX siempre me había resonado porque tengo un gusto especial con esta música, que vengo escuchando por ya casi una década, desde que la conocí. Y me interesa mucho la manera de aproximarse a un folclor combinado con elementos cosmopolitas que hicieron en esa época, y a mí me interesó hacerlo en el siglo XXI, de ahí que le pusiera al disco Cumbia Siglo XXI. Descubrí esta música comprando discos de música tropical, y clasificándola. Una de las maneras en las que yo me muevo mucho es clasificando y encontrando diferentes parámetros de clasificación de las músicas disponibles en mi propia colección de discos y en cosas que voy encontrando por ahí.


Has dicho que buscaste replicar o traer al siglo XXI lo que ellos hicieron en su momento. ¿Podrías extenderte en ello? Te referías al parecer tanto a la instrumentación como a los géneros que hicieron convivir en su versión de la cumbia.

Esta réplica fue de cierta manera caprichosa. Me fijé arbitrariamente en algo que yo creo que hicieron estos grupos. El concepto que deduje de la música que hicieron, y en el contexto en el que vivían. Deduje arbitrariamente una especie de actitud hacia estas músicas. Lo otro que hice fue que también de una manera arbitraria escogí una instrumentación y traté de aplicar ese concepto. Básicamente lo que hizo esta música en mi papel creativo fue sobre todo dar una inspiración, y la inspiración es una especie de idea que uno se forma de algún tipo de material intuitivamente y lo aplica al momento creativo.


En la constelación de referencias que seguramente hay en el álbum, hay una muy evidente: “Son of a preacher man”, de Dusty Springfield. Pero cuéntame con qué más te permitiste jugar.

En cuanto a la canción de Dusty Springfield, sí, efectivamente hice un cóver. Es el tema número dos de este disco. El cóver lo hice porque es una canción que siempre me ha gustado, siempre me ha inspirado, y por otro lado, me copié cosas que ya hicieron grupos de esta misma discografía que citamos, como Cumbia Moderna de Soledad, que hicieron varios cóvers de pop de la época. Entonces quise hacer lo mismo: transportar músicas de la industria discográfica cosmopolita y ponerlo en el contexto de lo tradicional, de lo local, de lo regional.


¿Qué temas te diste a la tarea de explorar en este disco?

En cuanto a las letras, unas tienen un contenido que podría llamarse filosófico sobre la sociedad. Otras se salen de eso. Pero la mayoría de las letras tienen este contenido en donde de cierta manera hago una parodia de mucho de lo que pasa en el desorden de las redes sociales y del mundo en internet, sobre cómo el mundo del internet manipula las personalidades de la gente, haciéndolas vulnerables, agresivas, dividiéndolas. Pero al mismo tiempo, estas maneras de manipular se hacen a través de preceptos buenos, como la libertad o la igualdad. Lo que hice fue una especie de sátira alrededor de estas temáticas. En las letras se puede escuchar que personifico ciertas actitudes que se ven en internet, en los comentarios, en las peleas de internet, en las ideologías promulgadas por centros noticiosos y gurús filosóficos.


Entre ¿Dónde estás María? y este nuevo material sucedió tu colaboración con Niño de Elche. Algo me hace intuir que Colombiana y este material están comunicados de alguna manera. ¿Estoy alucinando?

Lo que yo hice con Niño de Elche fue como una de mis rutinas normales de estudio, entonces supongo que sí hay algo de lo de Niño de Elche en este disco. Realmente yo en cada trabajo trato de aprender cosas nuevas, de utilizar nuevos recursos de grabación, de producción, nuevos sonidos. Entonces, obviamente en el disco de Niño de Elche hice esa búsqueda antes de grabarlo con él, y esa búsqueda sirvió de base para la búsqueda posterior. Porque sí, efectivamente el disco de Niño de Elche se grabó entre enero y febrero del año pasado, y Cumbia Siglo XXI se grabó entre junio y octubre del mismo año pasado. Seguramente hay puntos comunes, búsquedas comunes, que luego ya fueron refinadas hacia otra nueva dirección en Cumbia Siglo XXI.



Sobre la pintura de portada... ¿Cómo se da el vínculo de Meridian Brothers con Glenda Torrado, y cómo llegan a la decisión de que esta pintura será la portada de Cumbia Siglo XXI?

Yo siempre he sido muy admirador de lo que hace Glenda. Entonces, ya la tenía en mente desde hace rato para hacer el siguiente trabajo de Meridian Brothers. Y justamente cuando el disco estaba en marcha la llamé para cuadrar qué podíamos hacer de arte. Tuvimos una discusión de qué elementos podían ir. El punto de partida fue una carátula de un disco del sello Machuca que se llama 2000 Voltios. Tomamos ese mismo elemento que era una niña bailando con traje tradicional de cumbia, y empezamos a votar ideas de qué poner, de cómo organizarlo. Una cosa clave es que a ella le gusta dibujar mucho salas llenas de cuadros, entonces quise hacer eso mismo, le dije que hiciera una sala llena de cuadros con elementos que están presentes en las letras y en la inspiración del disco.


Eblis Álvarez presenta Cumbia Siglo XXI track por track


Los golpeadores de la cumbia. Se basa en una especie de ritmo clásico de marcha de rock, que tiene un golpe en común con el llamador de la cumbia. La idea era transformar gradualmente del uno al otro, con las máquinas de ritmo, obviamente. Hicimos un video de esta canción a partir de la letra.


Cumbia del Pichamán. Es el cóver de Dusty Springfield. Lo que hice fue traducir la letra y ponerla en un contexto de clásica canción satírica tipo Dolcey Gutiérrez, tipo La Niña Emilia. Es una historia de amor que tiene sugerencias sexuales muy inocentes, y utiliza el mismo argumento de la letra, pero ya llevado a este universo.


Puya del Empresario. El punto de partida es una técnica muy conocida en el EDM que se llama sidechain y que siempre me llamó mucho la atención porque es una manera muy extrema, en donde la percusión se lleva al resto del contenido instrumental con un aparato llamado compresor. Quise hacer esto, pero en lugar de hacer EDM o house, lo que hice fue un ritmo de puya, muy simple. Quise hacer este mismo efecto y esta misma tendencia de usar sintetizadores pesados, pero obviamente lo llevé a un riff cumbiambero tradicional. Y es una letra sobre la ilusión de los emprendedores del siglo XXI y su entrada a la industria musical.


Cumbia de la Igualdad. Tiene todos estos retruécanos sobre las ideologías, y es un híbrido entre una especie de soca pero con cumbia. Como apunte anecdótico, creo que fue la canción más difícil de mezclar del disco.


Cumbia de la Fuente. Es una canción un poquito mística. Trata de un ambiente muy galáctico, espacial, donde se personifican ciertas energías del universo. Está hecha a manera lenta, de cumbia rebajada.


Cumbia de la Amistad. Empezó con la idea de hacer una especie de mash-up, que era una manera de vulgarmente superponer ritmos comunes de rock y de funk sobre piezas más complicadas, o una combinación de distintas piezas, pero en una época se hacían muchos mash-ups con cumbia, cuando empezó a estar de moda la cumbia. Y en algún momento se volvió un poco repetitivo y simplista. Entonces quise hacer este refrito mash-up de una manera muy superpuesta y “vulgar” en cuanto a la música. Es una canción dedicada a grandes amigos. La letra solo tiene una frase.


Cumbia del Relicario. Es un cóver a “Relicario de besos”, de Fernando Meneses, pero hecha famosa por El Binomio de Oro. La idea era volver esto un poco new wave, superelectrónica, supersintética. Espero que se haya logrado.


Cumbia totalitaria. La idea era hacer una canción con el bombo abajo, como lo suele hacer la música electrónica, metido con la parte del llamador normal en la cumbiamba, y tiene estos sarcasmos de los que he estado hablando en las letras.


Cumbia de la Soledad. Aquí me inspire en un ritmo de Cumbia Siglo XX, que está entre montuno y guaracha, pero con el llamador. La idea era hacer una especie de montuno que luego se fue transformando a lo que quedó en la canción. Sobre todo con estas guitarras repetitivas y secas.


Cumbia de los Proletarios. Es una cumbia que tiene un formato clásico, tipo Pedro Laza, pero con armonías y melodías fuera del contexto de cumbia de banda, sino en uno más asiático. Está inspirado en música de Myanmar, de lo que llaman “sonido siam”.


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