FAX: Entretejer memorias con melodía, pulso y guitarra

Telegraphic Memory es el álbum más reciente del músico y diseñador gráfico mexicalense Rubén Alonso Tamayo, conocido como FAX. Platicamos con él sobre ese nuevo material del que ya hay un par de sencillos circulando y que el 17 de septiembre estrena completo vía Facade Electronics, el sello que lanzó hace unos meses.


Por Jesús Pacheco V. (@peach_melba)


Telegraphic Memory es el álbum más reciente del músico y diseñador gráfico mexicalense Rubén Alonso Tamayo, conocido como FAX, un disco que empezó a componer a finales de 2019 y que este septiembre se estrenará como parte del catálogo de Facade Electronics. La intención era armar un álbum en forma en el transcurso de 2020, pero llegó Covid, el encierro y lo que Rubén llama “el ocio positivo”. “Yo ya te venía manejando el 'quédate en casa' desde siempre –gracias a no tener mucha vida social, jeje–, y pues ahora con menos trabajo –del que paga– y más tiempo para hacer música –chamba que paga de otra forma–, me la vivía en el estudio bien a gusto, con suficiente tiempo de sentir y plasmar bien las ideas”.

En mayo de 2020 terminó el disco. Después de eso, vinieron sesiones extras, producciones y colaboraciones que lo mantuvieron ocupado y generando montones de música extra.

Todo ese trabajo extra empezó a editarse desde el 2020 y hasta la fecha en diferentes sellos del mundo. Pero Telegraphic Memory se quedó marinándose algunos meses. Luego llegó la idea del sello que lanzó este 2021: Facade Electronics, su gestación, planeación, el primer sampler… Y el 17 de septiembre de este 2021 saldrá –¡por fin!– a la luz ese álbum completo.

En Gunk nos adelantamos y platicamos con FAX sobre ese nuevo material del que ya hay un par de sencillos circulando. Se trata de una nueva inmersión sonora muy de FAX: penumbrosa, melancólica, pero en la que siempre asoma una luz allá al fondo, acompañándolo todo.

FAX ha estado transmitiendo sonidos desde el norte de México durante más de dos décadas; desde techno minimalista hasta paisajes sonoros expansivos. Y ha editado música en Static Discos (MX), Rottenman Editions (ES), SUPERPANG (IT), Traum (AL), Les Disques Imagination (FR), Schematic y Dragon Eye Recordings (EUA).

Según FAX, en Telegraphic Memory, la búsqueda sigue siendo la misma que lo ha estimulado a lo largo de más de una decena de álbumes –más EPs, singles y remixes–: explorar armonías, timbres y estructuras musicales que le llamen la atención y le hagan sentir. “Ahora con la particularidad de la inmediatez; cada track se desenvuelve y florece rápido, comunica de manera más concreta en menos tiempo, creo yo”.

FAX. Foto: Alicia Tsuchiya


¿Por qué decides bautizarlo como “Telegraphic Memory”? Ese nombre suena a reflexión filosófica sobre el acto de recordar. ¿Tiene que ver con reflexiones que has estado teniendo sobre los recuerdos?

Precisamente eso, Jesús. De hecho esa frase la escuché en un seminario virtual de diseño gráfico que miré y se me quedó grabada. La música detona imágenes y viceversa.


Diría que al álbum lo cruza una especie de espíritu penumbral, y algo melancólico. Aunque sé que podría estar teniendo un efecto de espejo y estar percibiendo algo que está dentro de mí, me intriga qué pudo estar pasando en tus días mientras lo componías. ¿Algo de lo que estabas viviendo se filtró a la atmósfera que atraviesa el álbum?

Siempre. Todos los discos que hago y el material que los componen son snapshots de lo que estoy viviendo. Es tan personal el hacer música para mí que es una necesidad –¡necedad!–. Tal vez inconscientemente se filtren cosas internas, sí, pero eso ya no lo puedo controlar yo. Y soy un melancólico, sí.


En el track “Rotor” participa Arhkota en la batería. ¿Cómo se da esa colaboración? ¿Y por qué quisiste dar ese rasgo “orgánico” a ese track?

Arhkota es un viejo amigo –músico de sesión; ex-Sonios y Niño Astronauta, hoy Kobol– desde los tiempos de Nimboestatic –late 90's– y pues le ayudé a mezclar algunos temas de su álbum para Static Discos y él siempre amablemente me ofrece grabarme cosas que yo necesite, y “Rotor”, en especial, creo que necesitaba ese punch de Argel. Y rápidamente lo resolvió.


Los nombres de los tracks leídos o vistos en conjunto parecieran dibujar un paisaje de tintes futuristas y con cierta calidez, pero la calidez que uno imagina en un paisaje radiactivo, contaminado. Cuéntame sobre los títulos. ¿Influyó en ellos alguna lectura que estuvieras teniendo mientras los componías?

Soy un lector flojo, no como en mis 20s. Ahora leo en abonos como cuatro libros a la vez. Todos relacionados a la música, eso sí. Me inspiran y me motivan. Los títulos siempre van al final de lo que voy a sacar, y es ahí cuando me siento a darle la última escuchada con la cabeza fría, y de las imágenes que me haga sentir cada track es cuando comienzo a bautizarlos. Puede ser algo muy concreto y personal, o hasta un juego fonético que embone con el audio. Y me gustan los palíndromos.


Los tracks tienen cierta peculiaridad de texturas y detalles que hacen pensar en que les dedicaste especial atención en el diseño de audio. ¿Fue así? ¿O por qué tuve esa sensación?

Oh, el diseño de sonido es siempre el aspecto más importante en mi trabajo de estudio. Para mí, al menos. Los sonidos lo son todo, son los que “cantan”, pues. En este álbum, a diferencia de todo lo que he venido editando, se entretejen lo melódico, el pulso y la guitarra.


Platícame sobre el arte de Pablo E. Peña E. que aparece en la portada. ¿Cómo fue la decisión de poner esa imagen en portada?

Pablo es un gran artista visual que se acercó a Facade Electronics, muy buen chico y talentoso. Empatamos feelings y propuso esas imágenes tan metamorfoseadas y bellas y que le abonaban perfecto al trip del disco.


¿Qué vida estás planeando para la versión live de los tracks de este material? ¿Es algo en lo que estés pensando o que hayas pensado (ya sea para actos en línea o actos presenciales)?

Si por mí fuera, y viendo todo este tiempo tan productivo que he tenido, yo me quedaría haciendo y editando música y ya no salgo a tocar jamás. Siempre me ha dado un poco de estrés, jajaja.


Finalmente, ¿podrías presentarnos brevemente cada track del álbum?


Coral. “Es intensidad claustrofóbica, un beat primitivo y crujiente, y voces palpitantes que se envuelven en una cobija de sintetizadores y una guitarra tímida que va dibujando notas.”


Gravitas. “Es un medio tiempo obstinado con una melodía de guitarra medio oriental, creo. Sintes pasados por cintas y polvo digital en estéreo.”


Pop. “Es un ejercicio dub vaporoso para viajar en coche. Una melodía misteriosa y un ambiente gélido que lo va cubriendo todo hasta el final.”


Cristal. “Es una canción de cuna para replicantes soñadores. Las texturas y los timbres son como pixeles que gotean.”


Leaving. “Es un adiós anunciado. Las capas de sonido y la notación se van formando y descubriendo hasta crear una especie de llanto shoegaze de despedida. Es una pieza muy sentimental.”


Canon. “Es un paisaje cinemático armónico que resuelve la tensión de un trayecto incierto. Música para créditos finales.”


Magenta. “Un track con un beat mecanoide y una melodía optimista y luminosa que, hacia el final, da paso a la noche.”


Non. “Ambientes difusos que viajan de izquierda a derecha son cortados por una estructura rítmica ansiosa y una guitarra oceánica que va y viene.”


Rotor. “Breaks, ambientes y un piano indeciso en una pieza de electrónica que está a punto de caer.”


Momentum. “Es un viaje elegante y cristalino. Cada sonido va tomando su lugar para llegar a una pista de baile muy breve. Play, dance, repeat.”

Reconocer. “Inercia melódica en plan dreampop para despedir la memoria telegráfica hasta que acumulemos nuevos recuerdos para respaldar.”