Entrevistas mutuas | CNDSD + Amina Cyu

“Entrevistas mutuas” es una serie de diálogos creativos entre mujeres artistas. Esta vez toca el turno a CNDSD y Amina Cyu.


CNDSD entrevista a Amina Cyu

Amina Cyu es el proyecto ambient de la música y productora Paulina Lasa. Con él, busca dibujar paisajes sonoros de emancipación y resistencia, así como trascender el propio plano de la música para acercarse al todo. En agosto del año pasado, Gunk platicó con ella sobre Black Garden, el EP con el que estrenó ese alias. Y hace un par de meses nos entregó Pollination.


Pau, cuéntanos sobre tu proyecto Amina Cyu.

Amina Cyu nació de una necesidad de enfocar mis intereses en lo contemplativo, en la lentitud, en sensaciones más abstractas que lo que había estado produciendo con ritmos o con letras. Ya había experimentado un poco con la producción de música ambiental pero sentí el impulso de definir un proyecto específico para ello y con otros proyectos abordar otros caminos de la producción electrónica.


Paulina Lasa está en transición sonora siempre, creciendo y evolucionando de una forma insospechada, ¿o de una forma anterior? Me gustaría saber cómo diferencias a Nima Ikki de Amina Cyu.

Como dices, jeje, ni yo sospechaba que iba a tener un nuevo alias… He probado con muchos perfiles desde que empecé a hacer música en forma porque tengo mucho amor por géneros superdiversos. De hecho, mis primeras experiencias componiendo melodías con letras fueron al lado de Ima Miralda haciendo cumbias, y de ahí ya me seguí al electro pop, al folk freak, y ahora a la electrónica un poco más experimental con Nima Ikki, que ahora se llama Nima D, y con Amina Cyu. Y pronto voy a publicar bajo un nuevo alias con el que retomaré mis impulsos de cantautora.


En muchos de tus trabajos encuentro correspondencias y colaboraciones muy hermosas, y me es muy bello notar cómo suena la voz de cualquiera de tus personalidades y a.k.a.’s en cada proyecto, ¿qué es lo que te impulsa a estas colaboraciones y cómo eliges a los artistas con los que trabajas?

¡Ay, muchas gracias! Para mí, las colaboraciones son una forma de seguir creciendo. Aprendo mucho de las personas con las que trabajo y creo que para ellos también es bonito trabajar con ideas que tal vez no hubieran nacido estando en solitario. Siento que no he escogido tanto, la vida me ha puesto a gente muy linda en el camino y creo que todos escogemos trabajar con gente sensible con la que te puedes sentir segura y tranquila de abrir tus espacios vulnerables. Siento que mientras más libre pueda ser una en un espacio de creatividad, más interesantes y personales van a ser los resultados, por lo que suelo fluir mejor con gente que sabe escuchar, que cultiva la humildad y que reconoce el valor de la diversidad en las voces artísticas.


Paulina Lasa entrevista a CNDSD

CNDSD es música experimental y artista audiovisual. Adopta la transdisciplina y la tecnología en la generación de las prácticas audiovisuales contemporáneas. Su trabajo se desarrolla entre el live coding, el live cinema, la animación, el arte generativo y el arte sonoro. Su propuesta musical se concibe en un entorno experimental a través de estilos como el ambient, el ruido, los datos, el drone y el breakcore. En abril pasado, publicó su tercer material, In Tongues (SUBREAL), que reúne una serie de improvisaciones de live coding con TidalCycles.


Desde la primera vez que te escuché tocar en vivo en un evento que organizó Irma Ruiseñor, me impresionó mucho la calidad de los sonidos que logras en tu producción musical. ¿Cómo escoges los sonidos con los que creas tus tracks o presentaciones en vivo? Creo que soy una coleccionista de sonidos, desde que los guardaba en cassettes hasta hoy que puedes encontrar tantas cosas en internet realmente valiosas. Hace unos años me involucré en el diseño sonoro y aprendí a grabar audio de forma decente, aunque también las grabaciones “sucias” tienen su encanto. También he sido seducida por la plunderfonia y el sampling; creo que me gusta mucho que los sonidos, además de tener buena calidad, cumplan con esa capacidad de generar misterio. A veces un gran bajo puede ser el sonido de un trueno o una taza rota unos muy buenos agudos. Admiro mucho a artistas que improvisan con objetos, esa suerte de foley experimental me fascina. Tidal Cycles, que es una de mis herramientas principales al momento de tocar, justo funciona con fuentes midi, samples o síntesis digital; es decir, me permite hibridar muchas fuentes sonoras, y allí puedo atascarme con mis megacolecciones de samples. También tengo una relación muy lingüística con cómo se van a llamar y qué me hacen sentir o cómo los recuerdo. En el live coding se tiene que escribir el nombre del sonido, y de esa forma puedo tener también una lectura narrativa de esos sonidos.


También veo que colaboras con gente bien interesante. ¿Qué te impulsa a crear en colectivo y cómo suelen ser las dinámicas de intercambio en las que participas?

Creo que muchas de esas colaboraciones han nacido de una admiración y curiosidad pura sobre los procesos y sonidos de otros artistas. Me causa mucho interés cómo podrían convivir nuestros lenguajes, cómo cada vez que escucho su música siento que complementa de una manera única lo que yo pienso o cómo yo lo haría. Me gusta mucho colaborar en proyectos más abstractos que tienen que ver con data, o con tecnologías, también hacer música para cine o prácticas expandidas me causan realmente mucha emoción.


Me encanta también tu producción visual, y me pregunto si experimentas sensaciones de sinestesia que nutran lo sonoro desde lo visual y viceversa. ¿Sientes que tus búsquedas visuales influyen en tu música y/o la sensibilidad auditiva en tu trabajo visual?

Definitivamente. Yo sé que la sinestesia está relacionada con ver colores, pero a mí me sucede que veo formas cuando escucho música. Con el tiempo me he dado cuenta de que el lenguaje visual ha sido una parte crucial de mi aprendizaje musical y sonoro; ha sido la primera forma consciente con la cual me he relacionado con la composición, la proporción y el ritmo. Cuando estudiaba arquitectura pasaba mucho tiempo tratando de imaginar y representar cómo sería una canción cualquiera que me gustara estructuralmente, cuántos cambios, cuántas cosas paralelas, cuántas repeticiones, etcétera. Creo que uno no es consciente hasta que te brindan la oportunidad de experimentar con ambos lenguajes. Muchas artistas que admiro mucho, como tú, o Concepción Huerta, Nika Milano y muchas otras tienen un lenguaje visual hermoso que parece estar muy conectado con su música. Coincido con ustedes: creo que es una misma fuerza vertida en diferentes medios.