El girl power y la adolescencia: el nacimiento de los teen idols y los girl groups.

Por: Renee Jiménez.


La chica de ensueño, el baile de graduación, la cita dentro del coche... Detrás de todo eso, el Brill Building y la industria de la música con hambre de hits buscando capitalizar la juventud.


Foto: PNTR


“En 1962, las industrias Majors (Columbia/Mercury) habían dejado el rock n’ roll a las disqueras independientes y comenzaron a concentrarse en contratar jóvenes A&R con la siguiente premisa: ¿quién más que un joven para entender a otro joven? Don Kirshner y su Aldon Music lograron reunir los compositores que se convertirían en los más relevantes de la década de los 60 y 70. Carole King, Barry Mann, Neil Sadaka... Y ninguno de ellos tenía más de 25 años”, escribe Bob Stanley en Yeah! Yeah! Yeah! The Story of Pop Music from Bill Haley To Beyoncé.



Foto: Trib


La historia de los compositores se desarrolla en una mayor parte en Broadway, corazón y motor de la industria del entretenimiento y el songwriting. Sin embargo, la generación de compositores que empezaron a formar parte del Brill Building no tenían conocimientos sobre notación musical como los músicos de algunos años atrás.


Alguna vez, Bob Dylan criticó las canciones que salían del Brill Building y sabemos cuál era la razón. El Brill Building, situado en Manhattan, era un montón de cubículos con escritorios y pianos, herramientas que servirían para redefinir el pop moderno de los 60. Se podía componer una canción, conseguir un publicista que la comprara, alguien que la arreglara y músicos que la tocaran en aproximadamente un día. Mucha música prescindible fue creada, pero no había manera más confiable para crear el clásico pop moderno.



Este método sigue usándose hoy en día. Escribes una canción junto a un productor o productores, haces una maqueta decente, logras que suene de una forma decente y en un mismo día puedes hacer una, tres o cinco canciones. El proceso no ha cambiado mucho: sigue creándose música con un contenido a medias, música que carece de descanso y reflexión, música con prisa. Al igual que en el Brill, escribiendo con deadlines, reescribiendo, rearreglando, sudando y esforzándose se crean los éxitos.


“El pop moderno es esencialmente urbano, y el estilo de vida en la ciudad es una cuestión que está en constante cambio en su contexto, entre sus vecinos/vecindarios y entre roles”, narra Bob Stanley en el capítulo 9 del libro citado arriba. “Dos o más estilos aparentemente incomparables trabajando entre sí es la realidad existencial de la vida urbana. El término ‘autenticidad’, que causa una constante tensión en la historia del pop moderno, fue popularizado por el existencialismo a principios de los 60.”


Algunas compositoras que salieron del Brill Building: Carole Bayer Sager, Carole King, Cynthia Weil.


Las elaboradas en el Brill Building eran canciones para grupos de doo wop, R&B, soul, que buscaban representar a la juventud, incitándolos al movimiento desde una elegancia poppy. Esta generación comenzó a generar los primeros teen idols, pero lo que hizo famoso al Brill Building fueron los girl groups.


Características de un girl group:

No hay mucha diferencia con una boy band. Lo que las personas esperaban de un grupo musical era la dominancia masculina. Ser mujer era un motivo para ser observada, solo eso. El discurso femenino era impuesto, dando lugar a intérpretes dedicadas a su voz e imagen personal para acaparar la atención y reinar en las listas de éxitos. A través de estos grupos femeninos, la industria lograba generar una fantasía en la que las escuchas podían soñar a la rubia, la pelirroja y la castaña, crear armonías perfectas en vestidos, cantando sobre problemas adolescentes y sobre estar enamorada. Bubblegum.



Cómo sonaba un girl group

El sonido era una mezcla de doo wop, rock n’ roll y lo que denominarían “white pop”. Cabe recalcar que la segregación fue un cáncer que se esparció por todos los rincones de Estados Unidos, haciendo que etiquetas y conceptos sociales llegaran a la música. El objetivo era llegar a los jóvenes. Sin embargo, la mayoría de los compositores eran músicos “clásicos”, entrenados en temas de orquestación y lectura de partituras, creando en el girl group sound “pequeñas” orquestaciones, “pequeñas” sinfonías, y agregando sonidos de percusiones latinas –muy comunes en las big bands y la música de salón y arreglos de cuerdas. Además, hacían de las voces la piedra angular, con arreglos vocales para dos o más voces, guitarras o piano y, por supuesto, bajo y batería.


Estos grupos estaban centrados en el mundo de la adolescente: el vestido de graduación, el primer beso, dándole voz y temas de conversación a las chicas. Los nombres de las bandas tenían nombres femeninos y modernos para la época: The Kittens, The Orlons, The Angels, The Crystals, Sweet Things, Fawns, The Darnells, Parlettes, Percells, Bluebelles, Jaynettes... Asimismo, el contenido giraba en torno de sus sueños en el amor, con títulos como “Then He Kissed Me”, de The Crystals, o “Would You Still Love Me Tomorrow?”, de The Shirelles. Pero también representaban una realidad turbia y escondida dentro de las paredes domésticas, como en la canción “He Hit Me (But it Felt like a Kiss)”, de The Crystals.

“If he didn't care for me I could have never made him mad But he hit me, And I was glad


Para Don Kirshner, Aldon Music y el Brill Building, el nacimiento de los girl groups fue una oportunidad millonaria. El éxito del Brill Building obtenido en las listas de popularidad norteamericanas fue enorme, con 51% del Top 20 en 1963 lanzados por girl bands o voces femeninas mixtas cantando a capela. Esto alimentó la mentalidad de expansión mediante hits. Ese mismo año, Kirshner logra vender Aldon Music a Columbia. Sin suerte, los compositores comenzaron a perder inspiración y comenzaron a sentirse como en un campo de concentración donde la única meta y objetivo era crear hits.

La elaboración de canciones y características en este género no era nada práctico ni económico. Este tipo de grupos se hicieron de una dependencia entre los compositores y compositoras y las cantantes o intérpretes. Las canciones escritas, en su mayoría, jamás fueron elaboradas por el mismo artista.



La dinámica era sencilla: una buena canción + un sonido característico + una buena presentación/ejecución (en este caso, el artista sumando sus habilidades vocales y su físico) daban como resultado un producto prometedor y rentable.


Estos grupos no solo aparecieron en Estados Unidos. Pronto en Europa surgiría una ramificación individual francesa llamada -yé, principalmente ejecutada por cantantes mujeres con un aspecto físico característico: lindas, delicadas, a la Twiggy o parecidas a actrices como Brigitte Bardot, con cualidades no tan agraciadas para el oído, pero sí para la vista. (Brigitte tuvo su etapa como cantante. Pero esta historia es extensa y me reservaré a escribir sobre ello después.) El yé-yé nació para darle lugar a la perspectiva de la solista femenina dentro del pop.


Foto:BO


Y el rey de Roma...

Para 1964, los Beatles se lo habían llevado todo y a todos. Habían acaparado la atención de miles de chicas y opacado los proyectos que ellos más admiraban. Todo el mundo amaba a los Beatles, todo el mundo, excepto los escritores de Broadway y los girl groups. Los dos primeros álbumes incluían canciones que, a la par en el mercado, las Shirelles interpretaban. En Please Please Me estaba, por ejemplo, “Chains”, originalmente grabada por The Cookies. A Hard Days Night fue el parteaguas para los Beatles, por tener algo muy menospreciado, en aquel entonces, dentro del pop: canciones escritas por el artista (la figura del singer/songwriter).


Esto fue solo un factor en la ecuación de la historia para que las estrellas en las girl bands se fueran disolviendo en el anonimato. Seguían existiendo los girl groups, en su mayoría carentes de atención y de novedad, aunque siempre existieron excepciones: The Supremes, The Emotions y, por supuesto, The Pointer Sisters.


Sucedieron muchas revelaciones sociales dentro de los 60, y esto fue un motivo para que creciera una variación dentro de la perspectiva del girl group. Esta variación iba en contra de las características establecidas, dispuesta a hacer un camino diferente, y se llama: girl power.



El feminismo le dio un lugar al girl power, que venía fortaleciéndose de muchos años atrás y fue en 1967 donde comenzaron a aparecer grupos de liberación femenina en todo Estados Unidos. Esta concientización comenzó a crecer, y esto sería uno de los nutrientes que ayudarían a la semilla, a dejar de esconderse para mostrarse al mundo, ser escuchada y crecer.


Por un lado, tener la opción de dejar atrás la imagen de niña pop, linda, trazando un camino propio en géneros ejecutados en su mayoría por hombres. Y por otro lado, hacerle saber al público la otra cara de temáticas crudas como la violencia y la sexualidad, temas que las mujeres expresarían a través de sus propias creaciones. Con un estilo propio al ejecutar sus propios instrumentos y no solo al cantar, que florecería en géneros como rock, hard rock, metal, punk, y en grupos como Fanny, Girlschool, The Runaways, Rock Goddess, Vixen


Esto nunca se perdió y sigue vigente. Hay grupos que siguieron con la misma característica: Buscando representar la feminidad que The Brit Building estableció desde los 60: TLC, Destiny's Child, CrazySexyCool, En Vogue, Sweet Sensation, SWV, Xscape, Total, Zane, The Pussycat Dolls, Fifth Harmony, Spice Girls, Labelle, Sister Sledge, Belle Epoque...