De IKOQWE a Crammed Discs, y de regreso

El proyecto de los angoleños Batida y el rapero activista Luaty Beirão condujo a Enrique Blanc a reencontrarse con el tremendo mapa sonoro de Crammed Discs.


Por Enrique Blanc (@enrique_blanc)


Escucho The Beginning, The Medium, The End and The Infinite, de ese proyecto musical por demás singular de nombre IKOWQE, la combinación hecha de música electrónica, percusión africana –angoleña para ser preciso–, bases y rimas al uso del hip hop, además de un arsenal de efectos sonoros y sampleos que salpican los 11 tracks de este disco debut. Enseguida me entero que se trata del trabajo que hacen en complicidad Batida, el productor electrónico angoleño radicado en Lisboa, y Luaty Beirão, el rapero también angoleño que igual va de activista social. Llego a “Pele” (Piel), uno de sus tracks más logrados, confeccionado como para ser escuchado en pista de baile, al interior de un club nocturno de una ciudad salvaje e insomne como las hay tantas. Y de allí a “The Medium (O Meio)”, una de las más rítmicas del disco, difícil de esquivar si lo que buscas es algo que incite a mover el cuerpo.



En eso estoy, cuando corroboro que es uno más de los lanzamientos recientes del sello Crammed Discs. Y entonces, casi de forma automática, cambio mi objeto de atención y me lanzo a visitar el portal en la web de este sello surgido en Bélgica que ha colocado en el mercado varios de los sonidos más descabellados y originales de la actualidad, entre ellos los discos de dos compositoras y cantantes que admiro: la argentina Juana Molina y la libanesa Yasmine Hamdan.


Ahora, lo que quiero dejar en claro es la tremenda trayectoria que Crammed Discs tiene sobre sus hombros. Entonces leo que, a la fecha, han producido más de 360 álbumes de músicos de todo tipo, procedentes de distintas esquinas alrededor del orbe. Así se definen ellos mismos, refrendando el espíritu punk que parece estar detrás de su gusto por transgredir: “Al infierno la modestia: Crammed es uno de los sellos independientes en el mundo más excitantes, venturosos y que rompen fronteras”. Entre otros nombres que pueden resultar referenciales de ciertos estilos y que son parte de su vasto catálogo figuran los brasileños Bebel Gilberto y DJ Dolores, los estadounidenses Arto Lindsay y John Lurie, el francés Hector Zazou, los rumanos Taraf de Haïdouks y los fantásticos congoleños Konono No.1.


Hay de hecho un breve videoclip que repasa algunos de los momentos más célebres del sello en sus ya tres décadas de actividad:



Pero volvamos a IKOQWE, porque ahora suena “Otra Cidade”, más ceñida a los cánones del hip hop, es decir, una base rítmica y una voz que suelta rimas sobre la misma, en su caso versos lacerantes y altisonantes en portugués que describen las calamidades de vivir en una urbe contemporánea del desvalido y hostil continente africano; una introspección de quien no tiene otra, desde esa perspectiva, que denunciar la desigualdad que rige el mundo de hoy. Le sigue “Makumba”, más cercana al kuduro de grupos como Buraka Som Sistema, una más de un álbum que invita a hacer conciencia a través de una música incendiaria que sugiere el milenario ritual del baile.


Aprovechando que me he instalado en la plataforma de Crammed, sondeo a continuación en otras novedades, ello me lleva a ese álbum al que tantas vueltas le di a su salida, en 2019: Abeg No Vex, del nigeriano Leke, avecindado en Londres, quien se hace llamar Ekiti Sound. Cercano a IKOQWE, este es otro proyecto que permite asomarse a la África más vanguardista musicalmente hablando. Me encanta la manera como Crammed se refiere a él: un afropunk para la diáspora africana. Música electrónica que incorpora voces y sonidos de ese continente, generando un caldo sonoro tan ecléctico como letal, elocuente en tracks como “Lagos Lullaby” y “Slow Down”.


Dos ejemplos, IKOQWE y Ekiti Sound, que sirven de pretexto para acercarse a descubrir y/o revisitar el alucinante mapa sonoro que Crammed Discs ha trazado en casi 30 años de melomanía extrema y contundente.