Black Country, New Road: from London with love

For the First Time, de Black Country, New Road, nos muestra el buen estado que vive una nueva generación de bandas de rock británicas. Aquí, Enrique Blanc desmenuza ese álbum debut.


Por Enrique Blanc (@enrique_blanc)


For the First Time, el álbum debut de Black Country, New Road, simboliza el buen estado que, pese a la pandemia, vive una nueva generación de bandas de rock británicas, aquellas ligadas particularmente a la “comunidad” alrededor del Windmill Brixton*, que pudieron desarrollarse en días previos a la misma, afianzando al ya afamado club del sur de Londres, como uno de los semilleros más interesantes y fértiles de la música alternativa en esa ciudad.


Se trata de un septeto —con fuerte presencia femenina— que elabora una jalea sonora que resulta sorpresiva a cada giro instrumental; responsable de canciones fuera de la duración promedio de los éxitos del pop, que atrapan por sus estructuras caprichosas y zigzagueantes, en las que se aglutinan tanto elementos del post-rock como del spoken word, guiños al jazz, al progresivo e incluso a la música klezmer; recursos como la distorsión y, si cabe el concepto, los que pudiera generar la esquizofrenia, las sensaciones de urgencia, confusión y caos que este estado alterado de la mente sugiere.


“Instrumental”, la pieza que abre For The First Time, resulta un tanto inusual para un proyecto donde la voz es un ingrediente importante —la de Isaac Wood y el sofisticado ejercicio lírico que emprende—, pero nos revela el protagonismo que en su musicalidad tienen el carácter orgánico del saxofón (Lewis Evans) y el violín (Georgia Ellery), así como el aire cinematográfico que habita sus composiciones. “Athens, France”, montada sobre recurrentes y determinados riffs de guitarras, es uno de sus sencillos, otro de trazos melódicos que caracolean, fluctuando en pasajes de distintas intensidades, que van de lo impetuoso a lo contemplativo.


Seis tracks solamente, fruto de un colectivo de músicos cuyas edades fluctúan entre los 21 y 23 años, que ya llaman la atención tanto por su sofisticación como por la cohesión que logran echando mano de elementos que aportan distintos timbres y coloraciones a su sonido.


"Science Fair" es una de las que de mejor manera transmite la fuerza e imaginación que Wood imprime a sus letras. En ella, el vocalista canta con tono narrativo en sus primeros versos: La conocí accidentalmente / Fue en la Feria de ciencia de Cambridge / Y ella estaba muy impresionada de todas las cosas que yo podía hacer prendiéndome fuego / Pero yo estaba cubierto de burbujas de gas metano / Y así siempre terminas ardiendo / Lo siento / Siempre he sido un mentiroso… Un relato descabellado sin duda que va intensificándose hasta desembocar en un estallido de caos sonoro, exhibiendo los límites que BCNR puede alcanzar cuando se lo proponen.

For The First Time vio la luz de la mano del prestigiado sello Ninja Tune, y salió al mercado en febrero de 2021. Aunque reúne canciones que BCNR ha venido tocando desde 2018, el álbum se convirtió muy pronto en el mejor argumento a favor de un grupo que ya había dejado en claro la potencia de sus directos y que destaca por la originalidad de su sonido.


Solidarios con el club que los ayudó a posicionarse, el septeto que complementan la tecladista May Kershaw, el guitarrista Luke Mark, el baterista Charlie Wayne y la bajista Tyler Hyde —hija de Karl Hyde, uno de los talentos del dúo electrónico Underworld—, se sumó a la serie de esfuerzos que el Windmill ha llevado a cabo para sobrevivir durante su inactividad en 2020, donando uno de sus tracks al recopilatorio que se puso a la venta en Bandcamp con el fin de recaudar fondos. Titulado Live at The Windmill, el disco incluye varios nombres reconocidos en la nueva escena británica: Kae Tempest, los irlandeses Fontaines DC, los post-punks Shame, entre otros.


En su caso, BCNR aportó un jam de más de 12 minutos de duración, perpetrado junto a black midi, otro de los grupos con los que se identifican y al cual incluso Wood alude en “Track X”, el tema más reposado de For The First Time, en esa línea que dice: Te dije que te amaba en frente de black midi. Una prueba más de la complicidad que se percibe en la generación que hoy renueva el rock inglés.


Extrema, electrificada desde sus primeros segundos, “Sunglasses”, otro de los éxitos de BCNR, con guitarras muy al frente, evoca de cierta manera los diálogos que acuñaron en los 90 Angelo Bruschini y Rodney Allen, de The Blue Aeroplanes. Una canción que revela el desmedido culto a la personalidad de nuestros días, quizás el narcisismo de una era en que posamos obsesivamente ante nuestros celulares cuando Woods repite con insistencia Soy invencible con estos lentes para sol. Y enseguida, más adelante, recuerda a uno de los compositores ingleses más cool de siempre: Soy un moderno Scott Walker / Soy sorpresivamente un susurrador / Y soy invencible en estos lentes para sol. Una más que avanza salpicada de recursos que entran y salen por su sinuosa melodía, ratificando los riesgos que BCNR asume a la hora de hacer canción con esa libertad a flor de piel que irradia su refrescante estética.


Con un segundo álbum por aparecer este mes de abril, What A Time To Be Alive —sobre el cual Lewis ha declarado lo siguiente a la revista Mojo: “Hay menos un sentido de urgencia en la nueva música”—, BCNR es indiscutiblemente una banda para tener en el radar, representa uno de los muchos lados de ese creciente poliedro de frescas propuestas llegadas de las vibrantes calles de Londres, de ese “nuevo camino” al que refiere con ánimo futurista su propio nombre.


*Nota: Ejemplar resulta la manera en que el club Windmill Brixton ha venido sorteando la crisis por la pandemia, así como la manera en que suele trabajar con las bandas, entendiendo el concepto de “comunidad” no solo como una idea incluyente de los muchos proyectos que suelen presentarse en su afamado entarimado, sino también de los públicos de estos, los que finalmente financian su desarrollo al asistir a sus tocadas pagando sus entradas. Además de la venta de grabaciones por Bandcamp, el club ha abierto un portal de crowdfunding en el que consiguieron recaudar 93,500 libras de las 95,000 que tenían como objetivo, ofreciendo recompensas donadas por los propios grupos que son parte de esa efervescente escena del sur de Londres. Aquí su página oficial: windmillbrixton.con.uk