Alaska, no te olvido

Su carisma la convirtió en un referente de la disidencia sexual, de la moda y, por supuesto, de la música. Es una mujer innovadora, elegantemente contestaría, que impactó la historia de la música pop. Hacemos un recorrido fugaz por su trayectoria genial.


Por Perla Espínola


La radio se encendía automáticamente a las cuatro de la mañana. El programa que provenía de ella tocaba temas muy variados; a veces hablaban sobre literatura, otras veces de músicos mexicanos. Un día anunciaron una canción que "en su origen fue muy popular e irreverente”, dijo el locutor. Después de una breve introducción comenzaron los primeros acordes de "Ni tú ni nadie", de Alaska y Dinarama. Quedé impresionada por la voz tan poderosa que se mezclaba con ritmos a los que no estaba acostumbrada. Fue tan intensa mi fascinación por ella que desde ese momento Alaska me ha acompañado con su música.


Alaska nació en la Ciudad de México en 1963, y llegó a España 10 años después. Se autonombró así por la canción "Caroline Says II", de Lou Reed, y firmó por primera vez con ese nombre a los 12 años, cuando hacía traducciones de cómic. El choque cultural entre México y España fue importante en su vida. Originaria de un México colorido, que adoptaba todo lo que venía de Estados Unidos, llegó a un país que vivía los últimos años de una dictadura. Tras la muerte de Franco en España se gestó un proceso contracultural al que se denominó La Movida y en el que la música, el cine, la moda y la misma sociedad eran cuestionadas y resignificadas. Alaska fue, sin duda, uno de sus personajes principales.


En 1977, a sus 14 años, comenzó a tocar la guitarra y a realizar fanzines en el grupo Kaka de Luxe junto con Fernando Márquez, Manolo Campoamor, Carlos Berlanga, Enrique Sierra, y Nacho Canut, con quien sigue compartiendo música, amistad y escenario en Fangoria. Con un estilo muy punk, improvisado y autogestivo, Kaka de Luxe ha sido un referente del punk rock en español y fue el grupo donde Alaska escribió su primera canción: “La Tentación”, incluida en el álbum Las canciones malditas.


Tras la salida de Fernando Márquez y Enrique Sierra de Kaka de Luxe, formó Alaska y Los Pegamoides. Mientras en Kaka de Luxe se había centrado en tocar la guitarra, en esta etapa musical comienza a cantar. Grandes éxitos, de 1982, fue el único álbum, tan ecléctico como los miembros de esta agrupación; en él destacan canciones como “El jardín” y “Quiero salir”, con una sonoridad gótica, oscura con elementos fantásticos; “El bote de Colón”, por el sintetizador, y “La tribu de las Cochoni”, por la colaboración con Fabio Mcnamara, aunque su canción más popular fue “Bailando”. El punk y el pop continuarán siendo importantes de su obra. En este álbum nos muestran las influencias de grupos como Siouxsie and the Banshees, David Bowie y, por supuesto, la alemana Nina Hagen.


Alaska rompía con todos los paradigmas estéticos de la época, y esto, de algún modo, era transgredir las moralidades. En entrevistas que le hacían en esos momentos, los medios se dedicaban a cuestionar y criticar su vestimenta, sus gustos; pero en ninguna le preguntan sobre su música, su proceso creativo, ni cuál ha sido la música mexicana que le ha influenciado. Cuando vino a México y fue entrevistada por Raúl Delasco, digo, Velasco, la historia fue similar. Sin embargo, ella siempre mostró ser una mujer muy inteligente, hábil para refutar prejuicios y capaz de transmutar ese estigma que tanto le depositaban en emblema, por lo que se convirtió en la portavoz de la contracultura española.


Desde 1982 hasta 1989, Alaska se integró al grupo Dinamara. En el 83 lanzan el álbum Canciones profanas, que incluía los temas "Perlas ensangrentadas", “Rey del glam” y “Crisis” entre otros. Este disco transmite la energía festiva y hedonista que reinaron durante los años 80.


En 1983 sale a la luz uno de los discos más importantes de su carrera y del rock en español: Deseo carnal, con elementos de high energy, pop y acid house, y con las canciones más conocidas de la agrupación: “Cómo pudiste hacerme esto a mí”, “Ni tú ni nadie”, “Un hombre de verdad”, “Carne, huesos y tú”, junto con otros temas. Este disco, producido por Nick Patrick, logró una proyección internacional y fue un rotundo éxito en América Latina. La voz de Alaska regresó a México, y aunque fue muy popular y se escuchaba en los programas de moda y novedad, también se depositó en el underground mexicano.



Alaska es una lectora apasionada. Estudió historia. Entre sus gustos se muestran elementos religiosos, literarios y cinematográficos. No es casual que enuncié Las flores del mal, de Baudelaire; que hable sobre la santidad y el pecado. En gran parte de su obra artística podemos encontrar referentes mitológicos. En 1986 salió No es pecado, que incluyó el gran éxito “A quién le importa”, pero en España, el álbum completo no tuvo el mismo recibimiento que los discos anteriores. En el 88 sacan el último disco, Fan fatal, tal vez uno de los más experimentales de su carrera y de La Movida entera, pues en este álbum se incluyen adaptaciones de canciones de Aviador Dro, Los Vegetales y Parálisis Permanente.


A pesar de la separación definitiva del grupo en 1989, un año después Alaska y Nacho Canut se juntan para crear Fangoria. Desde ese entonces y hasta ahora han sacado 10 álbumes de estudio: Salto mortal, Una temporada en el Infierno, Naturaleza Muerta, Arquitectura efímera, El extraño viaje, Absolutamente, Cuatritomía, Policromía, Canciones para robots románticos y Extrapolaciones y dos respuestas. Esta etapa musical transmite un entendimiento total entre Nacho y Alaska y también en la claridad de la música que quieren realizar. Los sonidos de Fangoria reflejan las influencias de Prince, Depeche Mode, Divine y más.

Alaska es una artista multifacética. No solo se ha dedicado a la música; su quehacer artístico es muy amplio. Actuó en la primera película de Pedro Almodóvar Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón; fue presentadora de La Bola de Cristal, un programa de televisión dirigido para niños; ha sido DJ bajo el nombre de The Acid Mexican Queen, y junto con Canut escribió el libro Mx Ultra.


Sin duda alguna, Alaska es una mujer de la cual se pueden platicar muchas cosas. Su inteligencia y ganas de aprender la han hecho recorrer muchos países, muchos libros, mucho arte. Su acercamiento temprano a otras formas de generar cultura ha tenido impacto en muchas mujeres jóvenes. Su carisma la convirtió en un referente de la disidencia sexual, de la moda y, por supuesto, de la música. Es una mujer innovadora, elegantemente contestataria y llena de sorpresas, que nos brinda fuerza y creatividad. Esperamos que su trabajo se extienda por muchos años más.