Mutante, lisérgico, duro: 20 piezas clave para entrarle al acid house

De los mitos fundacionales sobre el hi-NRG, pasando por el legado del Roland TB-303 y sellos vitales como Trax Records, el acid house tiene un mapa referencial como su esencia: mutante, lisérgico y duro.


Por Ricardo Pineda A. (@PinedayAguilar)


La música electrónica bailable es, por mucho, una de las casas en donde las subculturas musicales de nicho más particulares, exigentes y, si se quiere, puristas en términos de discusión navegan libremente. Por lo menos hasta hace un par de décadas, la pasión, el conocimiento y la claridad sobre lo que los géneros y estilos podrían o no ser, era parte de un todo que le daba sentido e identidad a las personas; un arraigo que si bien continúa hoy en día, ya no es una práctica extendida al frente, salvo en los amantes aferrados al hi-NRG, el jungle o el minimal techno, entre otras cosas de cuño superespecífico. La tradición, pues.


Dentro de este extenso mapa evolutivo del beat, el acid house es uno de esos momentos fascinantes dentro de la historia de la música electrónica, en donde de algún modo la evolución narrativa paralela al disco cansino, en mancuerna con el techno más esencial, da vida a un signo subterráneo mucho más sustancial, gracias una vez más a la vanguardia tecnológica con la llegada del Roland TB-303, ponderando las texturas y atmósferas sobre la melodía, y generando en el paso ramificaciones, puntos de vista y frecuentes diferencias que lo hacen a su vez un terreno de cierta reinterpretación mutante frecuente, aunque también un estilo lo suficientemente generoso y vital para la evolución del house como lo conoceríamos después.



Ahí donde los cuatro cuartos fungen de paleta para poder edificar todo un abanico escurrido e interminable de ráfagas sucediendo, el acid house pudo cruzar frontera desde su natal e icónica Chicago para conquistar Manchester y estallar en toda Europa para adquirir matices mucho más propios e intensos, estrellándose con el exceso, el pop y la inevitable llegada de un hambre cada vez más insaciable de velocidad, dureza y beats vertiginosos dentro de un ecosistema sociopolítico mucho más restrictivo, ponderando el legendario mito fundacional de la cultura rave.


Como esos pinceles más sustanciales de la cultura, del ser una exploración creativa-tecnológica-musical que le debe mucho a la evolución de la música bailable de la década de los 80, también con la llegada del Roland TR-808 y el TR-909, el acid house, tan pronto tuvo cimientos claros, despegó como toda una cultura y ecosistema con vida propia, ligada a la manera de vestir y visualizar el mundo (lisergias aparte) y llegando a sendos trabajos gráficos dignos de mención, o incluso connotaciones claramente políticas que irían sobre la libertad del cuerpo, la recuperación de los espacios públicos o ideas mucho más transgresoras (pregúntenle si no a la época acid de Genesis P. Orridge).


Como la dinámica electrónica muchas veces puede atender a la relevancia de un solo track y no de un álbum completo, este trazado abre sus tuercas a ambos formatos e intenta comprender la historia del acid house en su forma más amplia y didáctica posible, pero también sin ánimos completistas, ortodoxos o extra puristas. Si eres de esos “acid heads” duros que no incluye en el acid house cosas previas a 1980 o ajenas al TB-303, que deja fuera a Bélgica de la jugada o que cree que prácticamente todo el acid house tiene que ser por fuerza de Chicago o de 1988, tal vez esta no sea la entrada que buscas.


No obstante, aquí también hay una ventana multicolor con una pequeña carita feliz de color amarillo en forma de cuadro de cartón, esperando a ser descubierta. Habrá entonces que fluir y escabullirse por los oídos y el cuerpo.


1. Charanjit Singh ‎– «Synthesizing - Ten Ragas To A Disco Beat» (1982)


Si partimos de la idea de que todo repaso histórico requiere de una revisión que reposicione mejor las cosas, el acid house tiene en este visionario músico de Mumbai a su piedra fundacional, mismo que ha sido reconocido como tal desde entrada la década de los 90. Singh, fallecido en 2015, usó el TB-303 previo al estallido del acid house con fines bailables, incluyendo la ya probada y prominente psicodelia de India.


Aún hay sendos textos que sugieren, cuestionan y debaten de forma baladí si este disco figuraba en las primeras incursiones acid de Phuture o Sleezy D (es más probable que el álbum apareciera en los anaqueles ingleses), pero lo que sí es cierto es que más de uno reconoce y se siente más cómodo con la figura de Singh como antecedente primal del acid house, que con aquellas versiones que apuntan a los devaneos sonoros de Giorgio Moroder con Donna Summer durante la segunda mitad de los 70, o con la italodisquerada “Problems D'Amour”, de Alexander Robotnick, en 1983.



2. Phuture - «Acid Tracks» (1987)


Fundada justo en el medio de la década de los 80 en Chicago, el sello Trax Records carga no solo con la bengala de salida del acid house, sino con buena parte del house americano de la época (tan solo nombres como Virgo, Jesse Velez, Mr. Lee o el gran Mr. Fingers forman parte de su icónico catálogo).


Este corte es en definitiva el pilar claro que da el pistoletazo de salida del acid, a cargo de Earl "Spanky" Smith Jr., Nathaniel Pierre Jones alias DJ Pierre, y Herbert "Herb J" Jackson. Aunque también se le atribuye buena parte del crédito a la producción de Marshall Jefferson, e incluso a la chispa del ingeniero de grabación Larry Sherman, fundador de Trax Records, de quien se dice viene el nombre del tema.



3. Various ‎– «Acid Trax Volume 2» (1988)


Tan pronto el ácido reventó y se le conoció con ese nombre, los tracks más tempranos e icónicos no tardaron en salir. Este segundo volumen es quizás más importante que su hermano anterior por dar un salto cuántico más definido en algunos de sus tracks, especialmente “Box Energy” de Nathaniel Pierre Jones, mejor conocido en la escena de Chicago como DJ Pierre. Dureza ondular con un beat mucho más pasado de rosca al habitual.



4. Sleezy D - «I've Lost Control» (1986)


Otra teoría, aunque también de Chicago y proveniente de las filas de Trax Records, este track es para muchos el verdadero primer tema ácido, previo al cintillo de acid house. Desde este corte hablamos de un signo con más jugada lisérgica y beats machacones poderosos, que si bien hoy suenan rudimentarios, en su momento fueron la locura de los clubes gruesos del no menos duro Chicago.



5. Charles B - «Lack of Love» (1988)


El artista Charles B. Cooper, conocido en su faceta acid como Charles B, fue también una figura clave dentro de la escena gay de Chicago, quien también escribía canciones y colaboraba con otros productores de Trax Records como el gran Adonis, quien también produce el tema, el cual es quizás uno de los primeros eslabones que tendieron puente con la llegada del acid house a Reino Unido, en tanto este tema fue editado en Desire Records, subsello house del británico Fiction Records (sí, la casa de The Cure por más de dos décadas). Llama la atención que los coros, cortos y agudos, así como la estructura del ritmo pudieran sugerir unos Happy Mondays tempranos, con más brío, velocidad y frescura. Si bajamos un poco el beat podemos ver en nuestra mente a Bez bailando con sus maracas sin problemas.



6. 808 State‎ – «Newbuild» (1988)


El EP debut de salida de 808 State es para algunos el inicio acid del techno en Manchester. La leyenda dice que Martin Price tenía una tienda de discos clandestina en la Eastern Bloc de la ciudad, en mancuerna con Graham Massey, quien antes tocaba en una banda de post rock llamada Biting Tongues perteneciente a la famosa Factory Records de Tony Wilson y más recientemente reconocido como productor. Ellos dos grabaron este EP en colaboración con Gerald Simpson (sí, el mismo que los dejaría un año después para convertirse en la leyenda A Guy Called Gerald), trabajo que para muchos es del poco acid house británico que está a la altura del de Chicago.



7. Da Posse & Christa Jordan ‎– «In The Heat Of The Night» (1988)


De vuelta a Chicago, vértigo, psicodelia, voces y brutalidad rítmica que no pierde brío con el paso de los años. Hace poco más de dos años, la productora The Black Madonna hizo un edit de este tema, reafirmando su influencia y relevancia para la pista.



8. Mr. Fingers ‎– 6 Track EP (1988)


Jack Trax fue una iniciativa que ya tenía bien medida la movida acid tanto en Chicago como en el Reino Unido, potenciando producciones y compilaciones de alto gramaje. Este EP clave de Larry Heard, otra leyenda del techno de Chicago, es una joya vital del acid house tan solo porque aquí se incluye ese hoy himno que es “Acid attack”, track que destacó en su tiempo por presentar un riff largo desigual, el cual transita salvajemente por encima de la batería.



9. MD III - «Face the Nation» (1988)


Un disco atípico para la avalancha ácida del house. Con influencias rap y letras sociales, el uso de las bases 808 son ágiles y hacen match de lujo con las líneas ácidas y burbujeantes. Destaca de este EP, “Personal Problem”, que de alguna manera aborda los problemas femeninos de la época.



10. Danny Rampling - «Loco Mia» (1989)


De vuelta a Reino Unido. Al igual que con el rock, los británicos tienen una teoría de perfeccionamiento y rescate sobre el acid house. Se dice que Danny Rampling, Nicky Holloway, Paul Oakenfold y Johnny Walker llevaron el acid house de regreso al Reino Unido después un viaje a Ibiza en 1987, tras escuchar a DJ Alfredo, hecho que inspiró las icónicas fiestas del Shoom de Rampling y Trip de Nicky Holloway. Hay quien dice que incluso los británicos lo hicieron antes, en tanto hay registros en video de 1986, en donde la música de un club de Manchester es el deleite principal de un público predominantemente afrodescendiente. Este track funge, además de escandalizante intruso en este listado, como ese extraño momento de expansión, en el que el acid house cede su escurridero para conocer al pop y va moldeando el rostro del Eurohouse.



11. The Stone Roses - «Fools Gold» (1989)


Si 1988 fue la piedra angular del acid house de Chicago, el año siguiente lo sería para Manchester, en donde la moda de las caras felices, el éxtasis y los roqueros depositando sus esperanzas en las máquinas daría pie a todo un movimiento que tomaría el acid como un soporte para entrar en su tiempo y espacio. Y si bien el acid está presente, para muchos sigue siendo una belleza del indie rock guitarrero, aunque su producción es más atascada de lo que parece, influenciada fuertemente por la canción de Young MC, producida por Dust Brothers, "Know How", que incluía una muestra de guitarra wah-wah de "Theme From Shaft" de Isaac Hayes y el break de "Apache" de The Incredible Bongo Band. Por su parte, la letra está influenciada por la película El tesoro de la Sierra Madre, y también hace referencia a "These Boots Are Made for Walkin", de Nancy Sinatra, y "Venus In Furs", de The Velvet Underground. ¿Colores escurriendo por todos lados? Claro que sí.



12. A Guy Called Gerald ‎– «Voodoo Ray» (1988)


El mismo año del estallido ácido y de su salida de 808 State, Gerald Simpson, oriundo de Manchester, lanza este EP que para muchos contiene el himno acid house europeo por antonomasia, mismo que sigue siendo un trabajo envidiable, imitable y, por supuesto, inigualable.



13. The KLF ‎– «Kylie Said To Jason» (1989)


Como productores, el legendario dueto londinense son buenos anarcoterroristas musicales, quienes han llevado la música electrónica a terrenos más sustanciales, inteligentes y completamente a contracorriente. Este tema mantiene el beat en buena leche, mientras hay un halo sardónico y siempre triple intencionado, con un background harto curioso. En 1989, Bill Drummond y Jimmy Cauty intentaron hacer una road movie y su respectivo soundtrack llamado The White Room, financiado en buena parte con las ganancias de su sencillo número uno, "Doctorin' The Tardis". Pero todo fue fracaso y no se concretó ni lo uno ni lo otro, aunque se logró rescatar "Kylie Said to Jason" con un lanzamiento comercial y clara alusión a Kylie Minogue y Jason Donovan, actores en ese entonces de una novela del momento. El intento por salvarlos de la ruina financiera fue un hundimiento aún más profundo, pero quedó en la memorabilia fan como el track más pop acid house de estos genios.



14. Psychic TV - «Tune In (Turn On The Acid House)» (1988)


Aunque en el sonido pudiera parecer un pastiche bien intencionado, lo de Psychic TV con el acid house parecía ir en serio, tendiendo lazos con los discursos transgresores del cuerpo, el hedonismo y acercándose al gurú del LSD, Timothy Leary. Pero a la distancia, eso; nada que haya roto las pistas o reconfigurado la visión de alguno de los productores de Chicago para alimentar la escuela del ácido. Lo que sí se evidencia de algún modo es la revolución y el eco que tuvo el estilo en proyectos de rompe y rasga como los Psychic.



15. Baby Ford ‎– «Oochy Koochy» (1988)


Para algunos un ardid publicitario para calentar a los hooligans británicos, esta canción es casi de forma no oficial el primer track británico de acid house, mismo que de alguna manera está facturado con un dejo techno-industrial sutil, que a la postre sería el eslabón inspiracional, no dicho también, del techno belga más duro y un emparentamiento más limado de aquel bacalao que se facturaba en España.



16. Jaquarius ‎– «Love Is Happiness» (1988)


Único trabajo de un tal Rodney Bakerr, mejor conocido como Jaquarius, quien en su placa «Love is Hapiness», del sello independiente Rockin' House, confecciona cinco variantes en torno al tema del mismo nombre, con resultados fascinantes, siendo la versión Acid Rain la más experimental y tronada del disco, que en varios puntos nos recuerda al raga-disco de Charanjit Singh.


17. De-Lite‎ – «Wild Times (Mayday Mix)» (1989)


El acid house fue un estilo, un movimiento y una visión de las cosas, pero sobre todo una oportunidad que había que aprovechar y saber incorporar al lenguaje que todos hablaban. Cuenta la leyenda que esta versión de De-Lite (no confundan con los Deee-Lite de “Groove is in the heart”), cortesía del salvajismo de un Derrick May en pleno, tiraba el tinglado de las noches más eufóricas en The Haçienda de Tony Wilson.



18. Virgo - «Free Yourself» (1986)


Minimalista, radical, caliente y pionero para los más enterados, Virgo era el pseudónimo de Marshall Julius Jefferson, quien ha sido opacado y enterrado por el dueto del mismo nombre, disquera y estilo (¡¿!?), quien en este bellísimo EP producido por el gran Adonis, da muestra de su discreción y poderío, pilares que sostienen un estilo que se cuece siempre aparte.



19. Alabama 3 - «Exile on Coldharbour Lane» (1997)


Una joya perdida y confundida de finales de los 90, una cosa que nadie espera... Y sin embargo se mueve y logra llegar a los oídos de los “acid heads”. Alabama 3 es una banda británica que tomó la herencia de los Mondays, los Primal y los Roses para mezclarlo con la tradición asureñada del folclore estadounidense para mantener viva la llama del acid house, algo que muchos enterados en la materia han agradecido sorpresivamente.



20. AFX ‎– «Chosen Lords» (2006)


¿Acid house sin house?, ¿impuro, forzado, IDMizado? Richard D. James, el Aphex Twin ese, lanza en 2006 esta compilación de tracks que antes solo habían estado disponibles en la serie Analord, mostrando su lado technizado y de gamer tunes, el cual le debe mucho a la tradición acid de finales de los 80, representando en cierto modo un buen parteaguas generacional al respecto.